Inició Año Jubilar por el Centenario de la Provincia Eclesiástica de Costa Rica

  • En Limón comenzaron las celebraciones que llenan de júbilo a la Iglesia costarricense.

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Este jueves 13 de febrero se celebró la Santa Misa en la Catedral de Limón de la apertura del Año Jubilar, por el Centenario de la Provincia Eclesiástica de Costa Rica 1921-2021.

Monseñor Javier Román Arias, Obispo de Limón fue el encargado de la homilía.

El Nuncio Apostólico, Monseñor Bruno Musarò, estuvo presente en representación del Santo Padre, el Papa Francisco, para reiterar los lazos de comunión que nos unen con el Romano Pontífice. Saludó a los obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y todo el pueblo de Dios.

Antes de la Eucaristía, hubo un pasacalles, donde se mostró la cultura caribeña y se abría paso al ambiente de fiesta. Luego, hubo una procesión para dirigirse a la Catedral limonense, donde se dio apertura a la Puerta Santa.

En la homilía, el prelado de Limón, destacó que convocados por la ley de Dios estamos llamados a ser instrumentos de paz, entendimiento y solidaridad.

“¿Cómo van a invocar al Señor si no creen en él? ¿Y cómo van a creer en él, si no han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oír hablar de él, si no hay nadie que se los anuncie?”, dijo Monseñor Javier Román añadió que las inquietudes de San Pablo en la carta a los Romanos tienen un gran significado en el inicio de este Año Jubilar, ya que estamos viviendo en un mundo en el que los valores cristianos no son siempre comprendidos.

El Obispo motivó a los fieles a llenar su alma de Cristo, a llenar el corazón con generosidad, y ser mensajeros de la Buena Nueva para nosotros mismos, nuestra familia, la sociedad y la Santa Iglesia, sin interrupciones a pesar de los fallos humanos.

“La misión que Jesús encarga a los suyos es la de proclamar el Evangelio a toda creatura, una misión que obliga a tomar postura, que se convierte, ineludiblemente, en juicio de salvación o de condenación y que ya, desde ahora, manifiesta su eficacia en quien la acoge con fe”, expresó.

Monseñor Román destacó las costas de la Iglesia Particular, y en concreto la isla La Huerta, bautizada así en 1502 por el Almirante Cristóbal Colón en su cuarto viaje a América, la cual constituye la puerta de entrada de la Buena Noticia de Jesucristo al territorio que hoy es Costa Rica, que luego de intentos de exploración y conquista logró la relación con América Latina, dando presencia permanente a los españoles en nuestro territorio.

“Dios quiso marcar la historia nacional de manera privilegiada, con muchos acontecimientos, pero entre ellos el más grande fue el regalo del 2 de agosto de 1635, de la presencia y cuidado especial de su Madre, en la advocación de Nuestra Señora de los Ángeles”, enfatizó. Con este acontecimiento se fortaleció la identidad nacional. “Podríamos decir, que la ‘Primera Piedra’ de nuestra República fue puesta por Dios en la imagen morena de Cartago”.

Fue el 28 de febrero de 1850, cuando el Santo Padre beato Pío IX (1846-1878) emitió la bula “Christianae Religionis Auctor” creando la Diócesis de San José, la primera de nuestro país.

La Diócesis de San José, integró todo el territorio nacional y se fundó como sufragánea de la Metropolitana de Guatemala, a cargo de tres Obispos y un administrador Apostólico.

La Provincia Eclesiástica de Costa Rica se erigió el 16 de febrero de 1921 (bula “Praedecessorum”) del Santo Padre Benedicto XV (1914-1922).

Ahora, la Provincia Eclesiástica de Costa Rica cuenta con ocho Diócesis, Arquidiócesis de San José, Diócesis de Alajuela, Diócesis de Limón, Diócesis de Tilarán-Liberia, Diócesis de San Isidro del General, Diócesis de Ciudad Quesada, Diócesis de Puntarenas y Diócesis de Cartago.

Monseñor Román destacó algunos rostros y nombres de este centenario, entre ellos Monseñor Anselmo Llorente y Lafuente, Monseñor Bernardo Augusto Thiel, Monseñor Víctor Sanabria Martínez, Monseñor Román Arrieta Villalobos, sacerdotes como Florencio del Castillo, Baltazar de Grado, Rosendo

Valenciano, Manuel Antonio Chapuí, Víctor Manuel Arrieta, Benjamín Núñez, Armando Alfaro o Eladio Sancho, hasta aquellos que han servido en la Diócesis de Limón como Monseñor Alfonso Coto, los padres Bernardo Drug y Bernardito Koch, Enrique Menzel, Antonio Drexler, Roberto Evans y Alfredo Madrigal, laicos, instituciones y muchas figuras más que han dado un gran aporte en su misión de Iglesia.

“Si miramos la historia agradecidos con Dios, tenemos que hacerlo hacia el futuro

confiados a su poder y misericordia”.

Monseñor Román se refirió al perdón por las fallas a nivel de Iglesia, “muchas veces no hemos sabido vivir aquello que predicamos, hemos descuidado el servicio y la oración, nos hemos desanimado y perdido en el camino”, expresó. Y pidió perdón de corazón, asegurando que a futuro se trabajará por establecer una cultura de paz, y evitar que se repitan situaciones de vergüenza y arrepentimiento.

El centenario de la Provincia Eclesiástica será un tiempo para renovar como Iglesia nuestro compromiso de caminar con la historia de nuestro pueblo, para ayudar a que todos caminemos por el camino verdadero que es Cristo.

13 febrero de 2020. | Karen Rivera Rojas.

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