radio online

twitter  facebook  wa

Menu
A+ A A-

El camino a la santidad es una lucha constante contra el diablo

La vida cristiana y el camino a la santidad “es también una lucha constante contra el diablo” afirmó el Papa Francisco en su nueva exhortación apostólica, y advirtió que pensar en el príncipe del mal como un mito o una idea es un engaño que “nos lleva a bajar los brazos, a descuidarnos y a quedar más expuestos”.

papa

Francisco, que varias veces ha alertado sobre la existencia del demonio y sus seducciones, aborda también este tema en su nuevo documento.

Así, en el capítulo cuarto titulado “Algunas notas de la santidad en el mundo actual”, recuerda que “no nos hace bien mirar desde arriba, colocarnos en el lugar de jueces sin piedad, considerar a los otros como indignos y pretender dar lecciones permanentemente” porque “esa es una sutil forma de violencia”.

“San Juan de la Cruz proponía otra cosa: ‘Sea siempre más amigo de ser enseñado por todos que de querer enseñar aun al que es menos que todos’. Y agregaba un consejo para tener lejos al demonio: ‘Gozándote del bien de los otros como de ti mismo, y queriendo que los pongan a ellos delante de ti en todas las cosas, y esto con verdadero corazón. De esta manera vencerás el mal con el bien y echarás lejos al demonio y traerás alegría de corazón. Procura ejercitarlo más con los que menos te caen en gracia. Y sabe que, si no ejercitas esto, no llegarás a la verdadera caridad ni aprovecharás en ella’”.Un poco más adelante, al tratar de la importancia de vivir en comunidad, Francisco asegura que “es muy difícil luchar contra la propia concupiscencia y contra las asechanzas y tentaciones del demonio y del mundo egoísta si estamos aislados”. “Es tal el bombardeo que nos seduce que, si estamos demasiado solos, fácilmente perdemos el sentido de la realidad, la claridad interior, y sucumbimos”, subraya.

Pero es en el capítulo quinto, el último del documento, y en el apartado llamado “algo más que un mito”, donde habla de forma más explícita.

“No aceptaremos la existencia del diablo si nos empeñamos en mirar la vida solo con criterios empíricos y sin sentido sobrenatural. Precisamente, la convicción de que este poder maligno está entre nosotros, es lo que nos permite entender por qué a veces el mal tiene tanta fuerza destructiva”, escribe el Papa.

El Obispo de Roma reconoce que “es verdad que los autores bíblicos tenían un bagaje conceptual limitado para expresar algunas realidades y que en tiempos de Jesús se podía confundir, por ejemplo, una epilepsia con la posesión del demonio. Sin embargo, eso no debe llevarnos a simplificar tanto la realidad diciendo que todos los casos narrados en los evangelios eran enfermedades psíquicas y que en definitiva el demonio no existe o no actúa”.

“Su presencia está en la primera página de las Escrituras, que acaban con la victoria de Dios sobre el demonio”, explica. “De hecho, cuando Jesús nos dejó el Padrenuestro quiso que termináramos pidiendo al Padre que nos libere del Malo. La expresión utilizada allí no se refiere al mal en abstracto y su traducción más precisa es ‘el Malo’. Indica un ser personal que nos acosa. Jesús nos enseñó a pedir cotidianamente esa liberación para que su poder no nos domine”.

A continuación, pide no pensar “que es un mito, una representación, un símbolo, una figura o una idea”. “Ese engaño nos lleva a bajar los brazos, a descuidarnos y a quedar más expuestos”, añade.

“Él no necesita poseernos. Nos envenena con el odio, con la tristeza, con la envidia, con los vicios. Y así, mientras nosotros bajamos la guardia, él aprovecha para destruir nuestra vida, nuestras familias y nuestras comunidades, porque ‘como león rugiente, ronda buscando a quien devorar’”.

La última mención al demonio la hace en el documento al hablar de la “corrupción espiritual” que a su juicio “es peor que la caída de un pecador, porque se trata de una ceguera cómoda y autosuficiente donde todo termina pareciendo lícito: el engaño, la calumnia, el egoísmo y tantas formas sutiles de autor referencialidad, ya que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz”.

 

Fuente: Aciprensa. 

¿Conoce usted que se realiza o se celebra durante cada día de la Semana Mayor?

 

  • Aquí en esta nota le explicamos la Cronología Litúrgica de la Semana Santa.

holy week 6kdyc1foxfnea2g8ruqq8gti7e2ofv8e9z6uq5cst68

La gran virtud de los calendarios y almanaques es que ofrecen sus contenidos, en el que se explica el significado de cada fiesta, de manera que haya un tiempo asignado a cada lección.

Los cantos, ritos, oraciones y el culto propiamente dicho, al que no podían asistir ni los catecúmenos ni los penitentes, complementan la parte de enseñanza, a la que sí tenían acceso.

Al ser la Semana Santa, en especial el Triduo Sacro, un tiempo denso en cultos religiosos, se hace necesaria la presentación siguiendo criterios cronológicos y litúrgicos. Junto a las celebraciones de la iglesia, ocupan lugar de honor las del pueblo.

El DOMINGO DE RAMOS: Se celebra la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Es un anticipo de la Pascua. Los tradicionales ramos son los protagonistas. La primera lectura de la Pasión. Primeras procesiones populares.

LUNES SANTO: Tras el esplendor del Domingo, la liturgia entra en la angustia de la pasión siguiendo los últimos días de vida de Jesús. El Evangelio nos presenta el episodio de la Magdalena lavando y ungiendo los pies de Jesús, con el escándalo de Judas. En él se han inspirado algunos pasos y procesiones.

MARTES SANTO: Se caracteriza su liturgia por la exaltación de la Cruz, que se propone como motivo de orgullo para los cristianos. El Evangelio de la misa de este día es la Pasión según San Marcos. En muchos lugares el protagonista de las procesiones de este día es la Cruz.

MIÉRCOLES SANTO: Es el día en que se reúne el Sanedrín correspondiente al tribunal religioso judío, para condenar a Jesús. Este episodio es el que convirtió los miércoles en días de ayuno. Hoy es el primer día de luto de la iglesia, en que se celebra el Oficio de tinieblas, una especie de funeral por la muerte de Jesús. Los pasos y procesiones de este día reflejan el aumento del dramatismo.

JUEVES SANTO: Es el día de la institución de la Eucaristía de Cristo, que se queda para nosotros como pan y bebida de salvación, su cuerpo y sangre de cristo. Además, es el día de institución del sacerdocio ministerial y el día del lavatorio de los pies, que es un ejemplo de servicio que deben de tener todos los pastores de nuestra iglesia, el primero es el último y servidor de todos. Además, se nos da el nuevo mandamiento “amaos los unos a los otros, como yo os he amado”

VIERNES SANTO: Este día constituye el núcleo central de la Semana Santa. Es el día del máximo dolor y de la muerte de Jesús. Es día de riguroso luto y no se celebra misa sino un rito de oración. Se lee la Pasión según san Juan, se reza por todas las causas en una continua ceremonia de arrodillarse y levantarse y en el centro de la celebración está la solemne adoración de la Cruz: “He aquí el leño de la Cruz del que pendió la salvación del mundo”. “Venid, adorémoslo”. Hoy es el segundo gran día de las procesiones en que se vuelca el dolor por la muerte de Cristo y el dolor de su madre.

SÁBADO SANTO: Este día propiamente no hay culto oficial. Es día de luto por la muerte del Salvador. Continúa durante el día la visita de los monumentos, la celebración del Vía crucis y otras prácticas piadosas. Al anochecer empieza la gran Vigilia Pascual, que en su primera parte, bendición el fuego nuevo y del agua, lecturas, letanías, profesión de fe y Bautizos, corresponde propiamente al sábado santo; pero la Misa de Gloria, solemnísima, con volteo de campanas y llena de aleluyas, corresponde a la celebración pascual de la Resurrección. 

DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCIÓN: La alegría iniciada en la misa de la Vigilia Pascual, que siempre es después de las 12 de la noche, la primera hora del domingo, se prolonga durante toda la mañana. Al mediodía vuelve a celebrarse una Misa solemnísima para celebrar la Resurrección. En verdad, Cristo ha resucitado. Ese es el saludo pascual en la iglesia ortodoxa.

Es de este modo como se conmemora cada uno de los días de la Semana Mayor. Representando uno a uno momentos de reflexión para nuestras vidas.

Significado de los 7 dolores de la Virgen María

 

  • Son un conjunto de sucesos de la vida de la Virgen María que son una advocación popular y se encuentran frecuentemente recogidos en el arte. Estos siete dolores no se deben confundir con los cinco misterios de dolor del Rosario.

VirgenSieteDolores

A continuación, les explicaremos el significado y referencia de cada dolor:

Primer Dolor: La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.

Por el dolor que sintió la Virgen cuando Simeón le anunció que una espada de dolor le atravesaría el alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto modo le manifestó que su participación en nuestra redención sería a base de dolor; le acompáñanos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, pedimos a la Virgen María que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes.

Segundo Dolor: La huida a Egipto con Jesús y José.

Por el dolor que sintió la Virgen María cuando tuvo que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser su Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; le acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio.

El Padre Abraham de la parroquia de Boca de Arenal nos comenta un poco más sobre estos 7 Dolores de la Virgen María.

 

Luego de haber escuchado un acontecimiento importante por parte del Padre Abraham, continuamos con la explicación de los dolores de la Virgen María.

Tercer Dolor: La pérdida de Jesús.

Por las lágrimas que derramó y el dolor que sintio al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensando qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de su cuidado y de San José; le acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, te pedimos que hagas que los jóvenes no se pierdan por malos caminos.

Cuarto Dolor: El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario.

Por las lágrimas que derramó y el dolor que sintió al ver a su Hijo cargado con la cruz, cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente.

En cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, pedimos a la Virgen María que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.

Quinto Dolor: La crucifixión y la agonía de Jesús.

Por las lágrimas que derramó y el dolor que sintió al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de su amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; La madre misma también sentía morir de dolor en aquel momento; y es por eso que le acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, pedimos que no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que podamos recibir los frutos de la redención.

Sexto Dolor: La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto.

Por las lágrimas que derramó y el dolor que además sintió al ver la lanza que dieron en el corazón de su Hijo; sintió como si la hubieran dado en su propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a María como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y a la Virgen, que había tenido en sus brazos a su Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora se lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; hoy acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, de este modo pedimos que sepamos amar a Jesús como Él nos amó.

Séptimo Dolor: El entierro de Jesús y la soledad de María.

Por las lágrimas que derramó y el dolor que sintió al enterrar a su Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque la Madre supiera que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; le quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú.

Madre nuestra adoptiva le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; hoy le acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos.

Escuchemos al Padre Abraham, quien nos cuenta algunos detalles importantes.

 

Un dato muy importante que no podemos dejar de lado es que luego de cada dolor, se reza un Ave María con mucha devoción.

“Dios te salve María, llena eres de gracia, El Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén”

Integrantes de Pastorales Juveniles se convierten en misioneros durante Semana Santa

  • Jóvenes de todas las edades que integran las Pastorales Juveniles de cada Diócesis, realizan misiones en la que llevan la palabra del Señor hasta pueblos alejados de la ciudad.

pastoral juvenil

Es de este modo el ejemplo, de la Pastoral Juvenil de la Catedral de Ciudad Quesada, quienes la conforman se dirigen a misionar y colaborar con las actividades propias de la Pastoral, que van desde limpieza de las áreas, ayudar en las cocinas, actividades propias, viacrucis, procesiones y misionar en otras parroquias.

Escuchemos a Guido Cedeño, quien es el líder de la Pastoral de Ciudad Quesada, quien nos cuenta sobre la experiencia que viven año con año para estas fechas de reflexión y misión.

 

A los jóvenes de la Pastoral les encanta realizar misiones, es por ello que cada año reciben muchísimas invitaciones por parte de los párrocos de distintas comunidades.

La participación de cada misión es una experiencia única, cada joven que la realiza, es normal que el siguiente año no se la quiera perder. Se ofrece a vivirla. Pues el compartir y sentir de cada pueblo durante las actividades santas, hacen que cada uno de ellos se encariñe de ese afecto y quiera seguir participando.

 

Para Guido la oportunidad de acompañar a estos jóvenes durante el camino, ha sido para él única, pues ha notado como Jesús ha tocado la vida y corazón de cada uno a través del proceso y vivencias. ¡Es algo muy motivante! Expresó. Es por esto que realizó una invitación a todos los jóvenes de la Región Huetar Norte, a participar de las Pastorales de sus comunidades y así a través de muchas vivencias se enamoren de Jesús.

Parroquias son las anfitrionas durante la Semana Santa

  • Cada parroquia celebra con alegría año con año la Resurrección del Señor.

iglresia

La Semana Santa es un tiempo muy especial para descubrir el misterio de Jesucristo en la iglesia que no le quitan la vida, sino que la entrega por amor. Para que nosotros mediante la cuaresma descubramos el gran misterio de su misericordia.

Cada iglesia ofrece momentos de reflexión, eucaristías y ejercicios de piedad y demás actividades que nos motivan a pensar y a sentir el gran amor que Dios tiene por nosotros.

Escuchemos a Mario Echavarría padre de la parroquia Buen Pastor Río Frio quien nos cuenta cómo viven ellos este tiempo de cuaresma.

 

Cada una de las parroquias tiene su forma de celebrar la Semana Mayor. Pero celebran exactamente con la misma devoción. Mostrando su más grande fe católica. Al igual que cada parroquia tiene sus propios párrocos.

En ocasiones cuentan con sacerdotes de visita de otras diócesis que realizan misiones por distintos pueblos alejados alrededor de toda Costa Rica. La iglesia es la casa del Señor y nuestra. Es por eso que año con año se nos invita a participar de todas las actividades que ellas nos preparan para reflexionar.

 

Es por eso que deberíamos vivir este tiempo de reflexión en comunión con los que más queremos, y acerquémonos al templo de Dios con nuestros corazones abiertos al perdón y al amor. Ya que Cristo murió por nosotros para que nosotros viviéramos por él y en él.